Raquel V.

Gracias de corazón por pensar en mí para este homenaje a Hoda. Para mí, ella fue —y sigue siendo— mucho más que una compañera o una amiga. Siento que la Vida nos unió porque compartíamos luz, porque desde el primer momento hubo una magia especial entre nosotras.

Nos conocimos de una forma muy casual, cuando Hoda compartió una incomodidad que había sentido en el Club Deportivo… y desde ahí todo fluyó. Era como si habláramos el mismo idioma cósmico, como si ya nos conociéramos de antes.

De esos primeros encuentros surgieron cafés, charlas, complicidades… Momentos sencillos pero llenos de sentido. Al poco tiempo se incorporó al equipo de Joan Serra, y fue un verdadero regalo poder compartir, además de la vida, también un proyecto profesional. Aunque el Universo quiso que fuera por poco tiempo —porque nuestros caminos laborales se separaron y llegó su enfermedad— ella la afrontó como vivía todo: con vitalidad, con amor, con una sonrisa.

Hoda sigue estando en mi día a día. Su luz, su risa, su presencia suave pero intensa… Sigo sintiendo que me acompaña y que aporta claridad a muchos momentos de mi vida cotidiana.

Gracias, Marcos, por tenerme en vuestros pensamientos. También yo os tengo muy presentes, a ti y a Drazen. Te comparto algunas fotos que tengo con ella de una felicitación de Navidad que grabamos junto a los compañeros de Eurofitness, momentos que ahora valoro aún más.

Gracias, Hoda, por tanto. Tu luz sigue intacta entre nosotros.

Un abrazo enorme y mi mejor sonrisa❣️

Raquel V.

Amiga, compañera de trabajo, Sabadell, España
keyboard_arrow_up