Carme I.

Nuestra historia fue muy emocionante. Cuando llegaron a Girona, sentimos que había llegado una corriente de aire fresco, emocionante y amoroso.
Empezaron a regenerar la comunidad de Girona abriendo el estudio de libros Ruhi. Estudiamos el 2, el 4 y el 5, que no lo terminamos, faltaban las prácticas.
Un día que estudiábamos en vuestra casa era mi 60 aniversario, y ella me regaló un precioso cuadro con dos periquitos pintados que son una maravilla. Así era ella: tan espontánea y generosa.
A veces estudiábamos el libro en casa de Blanca, que allí celebramos algún cumpleaños. Un día se juntaron tres pasteles 😂: era el cumpleaños de Mertxe, de Juan y de alguien más que ahora no recuerdo.

Nos divertíamos mucho y sentíamos el amor tan inmenso que nos envuelve cuando estamos en armonía, viviendo una vida bahá’í, estudiando y formándonos para servir.

Después, la noticia del embarazo de Drazen fue maravillosa. Sentir la felicidad que transmitía… bueno, los dos contagiabais pura felicidad.
La fiesta que hicimos en casa de Neda fue maravillosa. Todos aportamos alguna cosa: regalos, pasteles, juegos.
Fue una fiesta divertida y muy feliz.

El arte y la magia que envolvían a Hoda hacían posible la felicidad que sentíamos, y tú, Marcos, eras realmente su complemento para hacerlo posible.

Cuando os fuisteis a Blanes, siempre deseábamos venir a veros. Os añorábamos, y vinimos dos veces a pasear a Drazen cerca de la playa. ¡Qué felicidad conocer a vuestro precioso hijo!

Hace siete años, cuando se iba a casar nuestra hija Anna, vinisteis a Banyoles para que Hoda diseñara unas tarjetas de invitación, y fue maravilloso teneros en casa.

Cuando estuvimos en vuestra casa antes de Navidad, de nuevo sentí la magia y el potente espíritu de Hoda. Estaba tan… iluminada, con esta fuerza espiritual que da felicidad. Nos fuimos renovados y llenos de energía.

Te queremos, Hoda, Marcos y Drazen.

Carme I.

Amiga de Banyoles, España
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