Carlos M. – Nuevo

Aunque no pueda expresarlo de una manera más profunda porque esta tecnología avanza más rápido que mis pensamientos, estas lágrimas que resbalan por mis mejillas me hacen decir que esta mujer, Hoda, que tuve la suerte de conocer brevemente —pues solo era un «buenos» o «buenas tardes» cuando nos cruzábamos en la escalera— era una persona que transmitía sinceridad. Estas facultades las practicaba en una praxis cotidiana. Te llevaremos en nuestros corazones y siempre serás un referente para nosotros. Dejaste en nosotros lo que reflejaba en tu cara, paz y tranquilidad.

Gracias, Hoda. Estás en nuestros corazones y damos gracias A DIOS por haberte conocido. No te olvidaremos porque te llevamos en nuestros corazones… dejaste una profunda HUELLA.

Para sus familiares, mis condolencias. Para nosotros, no sabríamos cómo denominar el efecto que produce su ausencia en nuestros corazones: paz, tranquilidad, espiritualidad quizás.

Gracias por tu presencia en nuestras vidas.

Carlos Morales

Carlos M. – Nuevo

Amigo y vecino de Edificio
keyboard_arrow_up