Ariel

Bueno, hay tantas cosas para contar de Hodita, querida, que no sé. La verdad que… bueno, no sé si es que vas a poner audio, espero que no, porque mi voz no es tan linda. Pero si va todo escrito…

Recuerdo, la verdad, el hermoso casamiento que tuvieron, todo lo lindo que pasamos ahí. Recuerdo cuando Sohrab, que fue el que auspició la ceremonia, como estaba nublado y parecía que llovía pero no llovía, cuando arrancó el discurso dijo: «Y gracias a Dios por estas nubes que nos protegen de la lluvia». No sé si te acordás.

Y yo fui el único loco que se metió a la pileta en esa ocasión.

Recuerdo lo contentos que estaban los dos, en realidad. ¿Te acordás cuando pudieron comprar el autito, el Renault? Y empezaron después a viajar, cuando se animaron. Fui a acompañarlos y ayudarlos para que aprendan a manejar, que practiquen un poquito. Recuerdo que ella estaba nerviosa, que le daba miedo, pero fue muy lindo que pudieran conseguirlo y empezar a viajar.

Me acuerdo que viajaron a San Luis a visitarnos con el auto, ¡cambiando con la cuarta porque no sabíamos que tenía quinta! Después, cuando lo vendieron, el chico lo hizo arreglar y nos enteramos de que tenía caja de quinta. ¡Y viajaron por todos lados en cuarta!

Ariel

Primo de San Luis, Argentina
keyboard_arrow_up