Enfermedad, nacimiento de Drazen y servicio en España (2013–2020)
En 2013, al poco tiempo de llegar a España, Hoda fue diagnosticada con un melanoma. Aunque la intención inicial de la pareja no era establecerse definitivamente en el país, el diagnóstico cambió sus planes. Permanecieron en España debido al protocolo médico que requería un seguimiento de diez años. Gracias a esta situación, Hoda obtuvo la residencia por razones humanitarias y consiguió empleo en Girona, con el apoyo de una familia local.
Después de varias cirugías, Hoda quedó libre de la enfermedad. Durante los años siguientes, mantuvo controles médicos periódicos. Entre 2014 y 2016, vivieron en Girona una etapa que ambos describían como muy especial. Se enamoraron del aire medieval de la ciudad y formaron amistades duraderas. Sirvieron activamente en la comunidad bahá’í, siendo ambos miembros de la Asamblea Local de Girona.
Durante el verano de 2016, mientras pasaban unos días en casa de Neda, Hoda comenzó a experimentar náuseas constantes. Marcos y Neda sospechaban un posible embarazo, pero la confirmación llegó con un test positivo. Al tener 38 años, el embarazo fue considerado de riesgo. Las náuseas persistieron todo el embarazo, pero los vómitos fueron escasos.
La ecografía del primer trimestre confirmó que el bebé se desarrollaba bien y sería un niño. La pareja inició entonces una búsqueda exhaustiva de nombres, revisando más de 2000 opciones y evitando nombres comunes. Finalmente, al momento del nacimiento, el 27 de marzo de 2017, cuando la enfermera preguntó el nombre del bebé, ambos se miraron y respondieron con emoción que seria Drazen.
El trabajo de parto duró 22 horas, desde la madrugada hasta las 23 h, cuando Hoda, animada por la partera o matrona, extrajo a su hijo con sus propias manos. Marcos había puesto canciones de los años 80 en la sala. Drazen nació sin llorar, con los ojos abiertos y buscando alimentarse desde el primer instante. Para la pareja, fue un cambio total: dejaron de ser dos para convertirse en tres.
Después de su tiempo en Girona, vivieron los 3 juntos desde 2016 hasta 2019 en la localidad de Blanes, Girona, donde se dedicaron principalmente al cuidado de Drazen en sus primeros años de vida. Aunque esta etapa estuvo centrada en la crianza, Hoda también mantuvo su servicio activo como miembro de la Junta Nacional del Instituto, lo cual le permitió participar en diversas reuniones y encuentros en la región proxima de su casa.
Entre los años 2015 y 2018, Hoda sirvió en la comisión organizadora de la Escuela de Verano en el Centro Bahá’í de Llíria, Valencia. Durante esos años, participó activamente en la planificación de charlas y selección de ponentes para eventos que reunían al menos una centena de personas. Entre los invitados más destacados se encontraba el Sr. Hooper Dunbar, así como muchos referentes bahá’ís en distintas áreas de servicio. Hoda no solo organizaba, sino que también ofreció talleres y charlas propias, compartiendo con entusiasmo su experiencia y conocimiento.
En octubre de 2019 se establecieron en Sabadell. Pocos meses después, en marzo de 2020, llegó la pandemia del coronavirus, lo que transformó completamente la vida comunitaria. Hoda, con su espíritu de servicio intacto, encontró formas de continuar aportando a la comunidad incluso en confinamiento. Participó activamente en espacios online, ofreciendo apoyo espiritual, talleres y encuentros formativos a través de videollamadas. También continuó su rol en la Junta Nacional del Instituto, contribuyendo a las adaptaciones necesarias para seguir promoviendo el estudio y el servicio desde casa. Su capacidad para conectar con otros y sostener procesos educativos y espirituales, incluso en la virtualidad, fue profundamente valorada.