Hay personas, pocas en la vida que sabes que fueron puntos de inflexión en tu vida, por diferentes razones, pero sabes que jugaron un rol que nunca olvidarás. Hoda fue una de estas personas para mi.
Con Hoda éramos amigas desde niñas, nos encontrábamos cuando nuestros padres coincidían en alguna actividad bahá’í de la región ya que no vivíamos en la misma ciudad. Luego, siendo jovencitas coincidíamos en espacios de jóvenes y cuando yo viajaba a Mendoza de visita. De esta manera nuestra amistad se consolidó. No nos veíamos siempre pero cuando lo hacíamos charlábamos mucho. En un momento ella se fue un tiempo a Santa Cruz en Bolivia a servir y quedamos en vernos después de tanto tiempo. En ese momento yo vivía en Villa Mercedes en San Luis y ella vino como una semana de visita durante las vacaciones de invierno (como a 5 horas de Mendoza). Yo estaba justo en el último año de secundaria y pensando qué hacer para el futuro. Ella sabía esto y me había traído toda la información posible sobre la Universidad Nur en Bolivia.
Eran épocas donde era complicado obtener información de las cosas y mas a la distancia y ella se tomó el cuidado de traerme toda la información. Ese día fuimos a una plaza cercana, nos sentamos en un banco y sacó los folletos y documentos. Uno a uno me fue mostrando, leyendo y explicando. Ese día sentí algo especial sobre mi futuro, me gustó mucho algo que ella relató y prendió una lucecita en mi corazón y mente. Luego esa luz me guió con mucha claridad hacia esa ciudad, esa carrera, esa universidad y grandes aprendizajes. Esta decisión me llevó a conocer un año después a Samy quien unos años después se convirtió en mi esposo y con quien años después tuvimos hijas y formamos una familia y nuestra fortaleza.
Ese momento no fue casual en mi vida, y no miento cuando digo que nunca lo olvidé, siempre lo tengo presente y cada vez que agradezco mi vida, siempre que miro a los ojos a mis hijas, recuerdo ese momento y agradezco por él. Siempre estaré agradecida con Hoda por su pureza, humildad, sencillez y dedicación con cada cosa que hacía y con ese tiempo de su vida que me dedicó y que se convirtió en el momento de inflexión sin el cual mi vida no sería la misma.
Gloria I.