Si quisiéramos definir a Hoda en una palabra, ésta sería bondad.
Hoda es luz, y decimos “es” porque sigue muy viva en nuestro recuerdo y en nuestro corazón.
Mujer sencilla, de sonrisa limpia y amplia, que siempre te brindaba con calidez y alegría.
De palabra dulce y conversación diversa, se podía hablar con ella prácticamente de todo, y con la tranquilidad de saber que, fuera cual fuera el tema a debatir, nunca sería motivo de conflicto.
Abierta al conocimiento, siempre con la ilusión de aprender y compartir…
Y muchas más bondades que la han caracterizado, y que hoy día no son fáciles de encontrar en cualquier persona.
¡Gracias, Hoda! Que tu luz siga iluminando nuestros caminos.